[Lunes, 7 de la tarde. En el sofá con el ordenador terminando un trabajo. Suena el teléfono.]
- ¿Sí?
- ...
- ¿Hola?
- ... Hola
- ¿Quién es?
- Uy, creo que me he equivocado, ¿verdad?
- Pues yo creo que sí, pero no sé, ¿a quién llamabas?
- Yo soy Elena. Sí, me he equivocado.
- Ah, bueno, pues nada, adiós.
- ¡Espera! Te digo el número al que he llamado a ver si era el tuyo.
- Venga.
- El 952...
- Pues sí, es mi teléfono. ¿Con quién querías hablar?
- No, es que no tengo el número bien apuntado. El último número no lo tengo, así que estoy probando. Ya he llamado a otro teléfono y me ha cogido una señora mayor que me ha echado a los perros. Me ha dicho que no eran horas y me ha colgado tan rápido que no me ha dado ni tiempo a despedirme.
- JAJAJAJAJA
- Pero tú has sido más simpática. Era un número al que yo llamaba mucho y me lo sabía de memoria. Y ahora, quería hablar, porque tengo ganas de hablar, se me nota, ¿no?
- Sí, se te nota. Bueno, pues suerte. ¡Ya te quedan menos números!
- Sí, sí, ya me quedan menos. Es que verás, yo sé que ahora hay mucha gente mal... pero yo estoy pasando una mala racha ahora...
- (!) Ahm...
- Oye, ¿y tú cómo te llamas?
- Yo Nadia.
- Ah, Nadia, encantada. Yo, Elena.
- Sí, sí, me lo has dicho. Encantada, Elena.
- Bueno pues mira, es que mi pareja me acaba de dejar. Llevaba ya cuatro años viviendo con este hombre. Nos fuimos a vivir juntos a los siete meses. Y claro, ahora me ha dejado. Desde hace un año yo lo notaba cambiado, muy cambiado. Ya no tenía ganas de hacer nada, nada le venía bien. Y dice que es que ya no quiere, que está agobiado... Pero vamos, cuando uno da un paso tan importante se lo tiene que pensar mejor, ¿verdad?
- Hombre, pues sí.
- Tú vives en Alhaurín, ¿no?
- Sí.
- Yo vivo en Teatinos. Soy esteticién y me gusta la música, viajar, conocer gente... vamos, lo normal. ¿Qué te voy a decir yo? Pues todas las cosas buenas.
- Jajaja ya veo, ya...
- ¿Cuántos años crees que tengo?
- Ni idea.
- Venga, di tres números a ver si lo adivinas.
- Mmmmnnnn 40.
- Uy, caliente, caliente.
- 43.
- Caliente, caliente.
- 45.
- Caliente, caliente.
- Pues no sé, Elena, dime.
- 44.
- Vaya, me he quedado cerca.
- ¿Y tú?
- 30.
- Ah, pues yo 44 para 45. En septiembre cumplo. Soy Libra. ¿Y tú, qué horóscopo eres?
- Yo, Piscis.
- De marzo, ¿no?
- De febrero.
- Ah, ¿y tienes pareja?
- Qué va.
- Pues mejor, a vivir la vida, como se suele decir.
- Pues sí...
- Oye, te voy a dar mi móvil por si me quieres llamar algún día para hablar, que aquí en Teatinos tienes a una amiga. Elena, esteticién, hago limpiezas de cutis, manicura, pedicura, relajación, masajes. ¿Tienes para apuntar?
- Sí, dime.
- 6...
- Bueno, pues mira Elena, te voy a dejar ya, que estoy bastante liada y no puedo quedarme hablando.
- Ah, estás estresadilla, ¿no?
- Un poco, sí.
- Pues mira, te voy a hacer una relajación telefónica en agradecimiento por haber hablado conmigo y así ya sigues la tarde estupendamente.
- ...
- A ver, tienes que ir haciendo todo lo que te digo. ¿Me entiendes?
- Sí, dime.
- Estira las piernas.
- ...
- ¿Ya?
- Sí.
- Ahora, apoya la espalda en la silla o en el sofá, no sé dónde estás.
- Ya.
- Echa el cuello para atrás para poder respirar bien. ¿Ya?
- Sí.
- Pégate el teléfono a la boca que no escucho.
- ¿Ahora?
- Sí.
- Ahora tienes que respirar profundamente cogiendo el aire por la nariz y soltándolo por la boca. Yo lo hago primero para que veas como es y luego tú.
- ...
- Mira, así. [Inspira. Expira. Inspira. Expira.]
[Y de repente me doy cuenta de que estoy tumbada en el sofá con las piernas estiradas escuchando a una señora con mal de amores respirar profundo por el teléfono para que yo me relaje. De un salto me incorporo.]
- Oye, Elena, perdona, pero es que no tengo tiempo para relajaciones, tengo que seguir haciendo cosas.
- Bueno, vale, pues encantada.
- Venga, adiós.
Jajajajajajaja me parto!!!! Qe arte tienes
ResponderEliminarlo que no me cuadra es que supiera que eres de alhaurin!
ResponderEliminar41, Alhaurín; 29, Er Palo.
ResponderEliminar